Consejos para una buena higiene bucal
La limpieza bucal diaria es muy importante para nuestra salud, porque evita que la acumulación de bacterias dañen su esmalte y se formen caries. Asimismo, evita la acumulación de placa bacteriana y con ello la formación de sarro que puede producirle incluso la caída de sus dientes por enfermedades periodontales.

Consejos para una buena higiene bucal:

1. Cepíllate lentamente, con movimientos cortos, suaves y elípticos, prestando atención a las encías, los dientes posteriores (de difícil acceso) y las zonas que rodean las coronas de los dientes y empastes. Puedes combinar esta técnica con la inclinación de las cerdas del cepillo en un ángulo de 45º ( esto asegura que se limpie la zona que esta por debajo de la encía) contactando tanto con la superficie dentaria como con el borde de las encías. Del mismo modo, continúa con movimientos de arriba hacia abajo y de abajo hacia arriba. A nivel de la superficie de mordida usa un movimiento de frotado suave hacia atrás y adelante. No olvides cepillar la lengua de atrás hacia adelante para mover las bacterias productoras de mal olor.

2. Cepíllate mínimo dos veces al día.
Acostúmbrate a cepillarte los dientes después de cada comida. Mínimo, por la mañana y por la noche

3. Si puedes, usa cepillo eléctrico.
Realiza tu cepillado con los movimientos que te ofrece el cepillo: él solo te guiará.

4. Renueva el cepillo cada tres meses.
Cambia de cepillo cada trimestre para evitar enfermedades periodontales.

5. Usa el hilo dental.
La limpieza con hilo dental previene la formación de caries interdentales y elimina la acumulación de placa bacteriana.

6. Aclárate con colutorio.
Los colutorios reducen el volumen de la placa y evitan patologías e infecciones.

7. Acude al dentista dos veces al año.
La opinión de un profesional es muy importante a la hora de evaluar el estado de salud de tu boca.

8. Mastica chicle.
Los chicles sin azúcar ayudan a evitar la caries dental al sacar de entre los dientes las bacterias. Además, facilitan la producción de saliva, que contiene calcio y fosfato. Este “lavado” dental remineraliza y endurece los dientes tras el ataque ácido de la comida. Búscalos con xilitol, pues reduce la bacteria bucal dañina.

9. Realízate como mínimo una limpieza al año.
Una limpieza más profunda permitirá al eliminación de manchas (por té, café o tabaco) y de sarro (cálculo) en tus dientes y con ello podrás prevenir enfermedades periodontales que ocasionan movilidad y perdida de la pieza dental.

Una boca bonita, con unos dientes limpios y cuidados, no es solo nuestra carta de presentación, sino un termómetro que mide nuestra salud.